Follow by Email, recibe cada entrada por correo

lunes, 25 de marzo de 2013

AQUÍ ESTAMOS Y AQUÍ SEGUIMOS

Hola a todos,

    Pues sigo aquí esperando mi tarjeta de residencia. Así es, después de 4 meses de haber hecho la solicitud, además de los 2 meses que estuve esperando que llegara el día de la cita en extranjería, SIGO esperando mi tarjeta de residencia. Fui a la oficina de extranjería a preguntar qué había pasado con mi caso, por qué se tardaba tanto si yo entregué toda la documentación y requisitos que me pedían. El funcionario que me "atendió" se limitó a gritarme lo siguiente: ¿Ud ya revisó su expediente por internet? ¿Qué le aparece allí? ¿Que sigue en trámite? Pues ahí tiene la información, no venga aquí a estar molestando.
   Y con esta perla me fui de ahí y a seguir esperando, ¿pues qué más puedo hacer? No importa que sea esposa de un ciudadano español, que él tenga el fulano contrato de trabajo que en Extranjería piden, seguro médico privado, etc., como que no sirve de nada eso. Al final de cuentas soy una ciudadana de segunda aquí. Y así como estoy yo, hay muchos miles más que sufren este tipo de abusos en las oficinas de Extranjería. He visto como maltratan a los demás extranjeros, sobre todo a los que apenas hablan español. Y aquí se pone a prueba la paciencia de uno, porque no te la ponen nada fácil.  

   Lo cierto es que mientras tanto no puedo trabajar ni darme de alta en la Seguridad Social. Sigo aquí como un ente en el espacio y tiempo sin poder hacer nada porque unos burocráticos en una oficina se tardan tanto en hacer su trabajo. 
   Estoy harta de la burocracia, del eterno papeleo, de trámites, todo lo complican. Hasta para comprar un abono de transporte para el metro y bus hay que llamar a un número de teléfono y pedir una cita. ¡Ya basta de burocracia! 
   En este sentido envidio a los Amish y Menonitas, esa gente SÍ es feliz. Viven tranquilos trabajando en sus granjas, viviendo de lo que producen sus tierras, sin el estrés de hacer trámites, papeleo, que si falta dinero, que me despidieron del trabajo, que el gobierno ahora quiere hacer esto o lo otro...si ni ven noticias, así sí se es feliz! ¡Como el mundo moderno ha complicado todo en detrimento de los ciudadanos! 

   Así que para los que están por venir a España, llénense de paciencia, mucha paciencia. Tráiganse la valeriana, hagan meditación, yoga o lo que sea para relajarse y no estresarse con los funcionarios públicos. 
  
   Creo que la "célebre" frase de Teodoro Petkoff, cuando fue Ministro de Planificación en el segundo gobierno de Caldera aplica aquí: "Estamos mal pero vamos bien". Ahí se las dejo. 

Namaste